Howl's Moving Castle



This idea popped into my mind while reading chapter 16 of “Howl’s Moving Castle”. I wanted to submit an entry to the Folio Society Competition so, after reading the book carefully, taking thousands of notes, choosing my three illustrations and making some sketches, I began with the drawing that I thought was the most difficult one: the magical, giant red bird attacking Howl’s ship. Then I read again chapter 16 and, very unfortunately, I realized I was wrong about the scene: instead of collapsing at the furious attack, Howl’s ship magically vanishes a moment before the giant bird dives into the sea. This is not a dramatic misinterpretation if you are only reading the book, because it doesn’t make a big difference to the logic of those magical events and their result, but of course it is a tremendous mistake if you intend to illustrate that particular scene. I couldn’t believe I had been so wrongly confident about that scene from the beginning, it never happened to me before (or I think so).
Despite not submitting any entry to the contest (lack of time) I decided to go on with this drawing because I liked it. Hopefully next year! 

Literal

El año pasado hubo una exposición de cubiertas de libros en la Fira Literal. Los organizadores eligieron dos cubiertas mías (Aires nuevos y Cerco) y me hicieron muy feliz.


"Cuaderno de montaña", de John Muir

Tuve la suerte de traducir e ilustrar este libro precioso editado por Volcano Libros, que incluye un prólogo estupendo de Miguel Delibes de Castro (cuya primera parte podéis leer aquí). En este enlace encontraréis un extracto del libro. Os dejo algunas ilustraciones.
Espero que a quienes lo leáis os den las mismas ganas que a mí de correr a Yosemite con el libro en el bolsillo.





Próximamente

He estado traduciendo e ilustrando un libro que muy pronto verá la luz. Aquí un detalle de uno de los dibujos:


"Alfa, Bravo, Charlie, Delta" de Stephanie Vaughn


Otra portada para Sajalín. Los amantes de los relatos no deberían perderse este libro. Ojalá Stephanie Vaughn publique su novela, o cualquier otra cosa, pronto. Pero si no publicara nada más no habría nada que reprocharle. Como dijo Machado, "el arte es largo y, además, no importa".

"Cerco", de Carl Frode Tiller



He hecho este dibujo para la portada de Cerco, de Carl Frode Tiller, novela que os recomiendo y sobre la que encontraréis información aquí.
En el proceso de elegir el dibujo definitivo intervinieron tres ideas. En primer lugar, quería ilustrar un aspecto muy llamativo y central de la novela: la omnipresencia y al mismo tiempo "omniausencia" de su protagonista. Cuando leáis la novela lo entenderéis. En segundo lugar, me parecía que el paisaje tenía su importancia: Cerco es en gran medida una novela sobre cómo amoldar ciertas expectativas a la vida de una ciudad pequeña de Noruega, se diría que bastante parecida, por cierto, a cualquier ciudad de provincias o suburbio relativamente bienestante del norte de Europa. Por último, los tres personajes centrales pertenecen a una generación que llegó a la mayoría de edad al arrancar la década de los noventa, más o menos, y son esos años de sus vidas los que más interesan a Tiller. Usé esto de excusa para dar al dibujo un aire de cómic estadounidense indie de los noventa, lo que en mi cabeza no necesariamente experta significa línea clara y colores planos.

La tumba del tejedor, 2a edición




Muy pronto llegará a las librerías la segunda edición este librito mayúsculo con nueva ilustración de cubierta. Si tenéis la suerte de no haberlo leído todavía, no dejéis pasar la oportunidad.

Bélgica







Estas Navidades estuve unos días en Bélgica y me llevé las acuarelas. Al señor del avión lo retraté in situ. A la señora (es una señora, aunque a nadie se lo parezca) y a la chica las terminé en casa.

"Carpas para la Wehrmacht", de Ota Pavel







Sajalín publica este libro de Ota Pavel, una de mis personas favoritas, y he hecho la ilustración de portada. 
Pavel, antes que escritor "literario", fue cronista deportivo. Sus reportajes sobre famosos deportistas checos le habían dado cierta notoriedad. Según parece, los artículos eran tan buenos y sentidos que cuando los propios deportistas los leían rompían a llorar.  En Innsbruck, adonde lo habían mandado a que cubriera las Olimpiadas de invierno, enloqueció. Se cuenta que lo que detonó el brote fue lo siguiente.
Toda la República Checa estaba convencida de que en aquellas Olimpiadas de 1964 su brillante selección de hockey se llevaría el oro. Pero no lo hizo: perdieron en semifinales contra Suecia, y luego tuvieron que disputarse el tercer lugar con Rusia. Aunque ganaron a los rusos, al terminar el partido cundía el desánimo entre los jugadores checos. Como es habitual, varios periodistas se habían colado en el vestuario a la caza de declaraciones de los jugadores, y entre ellos Pavel. Este, viendo a uno de los deportistas especialmente compungido, se le acercó y, con la intención de consolarlo, le dijo que se animara, que al fin y al cabo habían ganado el bronce. El jugador le respondió algo así como "ojalá te hubieran gaseado, judío". 
Pavel ya no volvió a ejercer el periodismo, pero a cambio se dedicó a escribir sus recuerdos más felices y legó, a quien quisiera leerlos, libros tan bonitos como Carpas para la Wehrmacht, y Cómo llegué a conocer a los pecesen cuyo precioso epílogo (que podéis leer aquí traducido por Patricia Gonzalo de Jesús) explicó en cuatro palabras las circunstancias de su llegada a la literatura.

  

Portada para El Europeo




El Europeo vuelve con un enfoque nuevo, un formato nuevo, nuevas colaboraciones y energías renovadas, y me encargaron la portada del primer número. ¡Larga vida!

París 2005





Este mes se cumplen 10 años de mi llegada a París con una beca Erasmus para estudiar el último curso de la carrera de filosofía, y he rescatado este par de fotos de un disco duro portátil que, después de unas cuantas mudanzas, había dado por perdido, y que milagrosamente encontré en el primer rincón en el que debí haber buscado.  
En 2005 mis veleidades artísticas no pasaban de algún dibujo a boli bic en los márgenes de las libretas, y de alguna foto retocada gracias a unos conocimientos muy rudimentarios de Photoshop. En diez años mis veleidades artísticas han aumentado a un ritmo lento pero constante y, por eso mismo, mis ganancias hoy son más escasas de lo que entonces podía imaginar.

Workshop on Justice and Democracy in the Firm



Iñigo González-Ricoy and Axel Gosseries convened this interesting workshop on "Justice and Democracy in the Firm" to which I humbly contributed with the illustration you see on top of the poster. The meeting took place in the Universitat de Barcelona three weeks ago, and it gathered a small group of outstanding researchers from North American and European universities. 
Iñigo and Axel are political philosophers working on democracy and other closely related concepts. On the very subject of democracy in the firm, i. e., workplace democracy, Axel wrote this interesting piece some years ago.

Work in progress



Estoy trabajando en una ilustración para la cubierta de un libro que muy pronto publicará Sajalín, Carpas para la Werhmacht de Ota Pavel

"Los reyes del jaco", de Vern E. Smith





Os presento Los reyes del jaco de Vern E. Smith, un clásico del género criminal que he tenido la suerte de traducir. He hecho además un par de dibujos para ilustrar la faja que reúnen tres elementos importantes de la novela: los bloques de viviendas suburbiales, los peinados a lo afro y los tiros. Los reyes del jaco gustará a los apasionados de la novela criminal norteamericana, y a quienes vieron la serie The Wire y pensaron como yo que se trataba de una de las mejores cosas vistas en televisión desde la invención de dicho electrodoméstico. Aquí encontraréis toda la información acerca del libro. 

PD: El señor de la foto de cubierta es un tal Walter Hamm. El señor Hamm no era de Detroit, y tampoco creo que se dedicara al tráfico de droga ni fuera ningún "rey del jaco", como los editores de Sajalín (y de una editorial escocesa) se han esforzado en dar a entender. El señor Hamm era de Pittsburg y regentaba una peluquería. Ignoro la razón de que posara de esa manera para un fotógrafo del periódico local, pero seguro que no lo hizo para figurar en la portada de una novela sobre traficantes de heroína de Detroit y que la posteridad lo recordara como un maleante de primera. A veces la posteridad es arbitraria y cruelmente injusta.